Desde aquel Abril del 2001 (como cualquiera que la ve por primera vez) quedé enamorado. Amor a primera vista. ¿Qué fanático del golf no quiere conocerla? Solo ella puede generar lo que genera: amor a primera vista. A mí me pasó lo mismo. Debo confesar que yo siempre estuve enamorado. Pero esta vez fue diferente.
Siempre la vi brillando. Siempre durante su semana más perfecta. Siempre en esa semana de Abril que todos tenemos marcada en el calendario. Siempre vi a la diva en su mejor momento. Arreglada, sublime, impactante e inalcanzable. Lista para los Oscars. Pero esta vez fue distinta. Me la crucé camino al supermercado. Simple.Natural. Jean y remera blanca. Cara lavada. Sin maquillaje. Sin el circo. Sin la gente. Ella sola. Única.
El clima ayudó también a verla más vulnerable. Pasamos tres días con mucha lluvia y mucho viento. La vimos despeinada y mojada. En un club y un torneo donde todo se hace bien, el clima es quizás lo único que AN todavía no controla. El mismo clima eligió que la veamos así. Fue distinto. Qué agradecido estoy. Fue justamente el clima el que nos dio el gusto más grande. Decidió mejorar a última hora dándonos el regalo más lindo: un campo vacío. Ella y nosotros. Nosotros y ella. Solos. Sin aplausos, sin murmullos, sin otros jugadores, solo paz. Augusta National en su forma más natural. Golf en su arte más puro. Cuando el día parecía perfecto y con la luz justa para terminar. El sol nos regaló sus últimos rayos. Sombras largas. Fueron los reflectores que la hicieron brillar para nosotros. Ya la había visto muchas veces, pero nunca así. Intenté detener el tiempo por unos segundos. Respiré profundo y traté de llenarme de ella, de su olor, de sus silencios y, sobre todo, de su belleza. Augusta National muda, desnuda y natural. Tengo muchas fotos guardadas que, lamentablemente, no se pueden compartir. Una regla del club que hace que ella sea más especial. Quizás eso la hace más intrigante y distinta. En un mundo donde lo que no se comparte no existe, les puedo asegurar que esos momentos fueron reales. Existieron. Solos con ella, solos con la diva. Solos en la mejor cancha del mundo. Sin nadie más alrededor. Es la más linda sin dudas. Hoy lo comprobé. La ví sin maquillaje y enamora igual.





